lunes, 13 de octubre de 2008

De cómo la crisis a los locos les aumenta la locura. “Civilización divino tesoro”


“Nada se te fue negado, por ello nada tiene valor para ti”। (Abel Desestress)


Un varón de 45 años cogió su pistola, mató a cinco miembros de su familia y se suicidió. No se trataba de un caso más de violencia doméstica, sino de desesperación tras haberse arruinado. Al menos, esa fue la explicación que dejó escrita en una carta dirigida a la Policía. Este suceso ocurrió esta semana en Los Ángeles (Estados Unidos) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) teme que no sea el primero -puede haber otros ocultos- ni tampoco el último. «No deberíamos menospreciar las perturbaciones y las posibles consecuencias de la crisis económica en la salud mental de la población», dijo Margaret Chan, directora de la OMS.
La crisis económica mundial puede aumentar la incidencia del suicidio y las enfermedades mentales en personas que deben afrontar la pérdida de su vivienda o incluso su medio de subsistencia. En España, el Sanidad también cree que se debe prestar especial atención. El ministro Bernat Soria considera que en momentos de incertidumbre económica «es especialmente importante extremar la vigilancia sobre estas enfermedades». Su «ojo» será el recién creado Observatorio de Salud Mental.
El Observatorio se propone indagar en asuntos como la salud mental en la actividad laboral y en los movimientos migratorios, así como las patologías ligadas a la violencia de género, escolar y en el propio sistema sanitario. La misión del observatorio será la de vigilar y ofrecer claves para «avanzar y mejorar la calidad de vida de los pacientes y de sus familiares».
Los problemas de salud mental afectan en España a tres de cada diez personas, mientras que se estima que hasta un 15 por ciento de la población tendrá algún tipo de trastorno mental a lo largo de su vida, según datos de la Fundación Española de Psiquiatría. Los trastornos mentales son también la causa del 10% de días perdidos por incapacidad temporal.
Las conductas adictivas asociadas a los problemas mentales son otro ámbito a investigar por este organismo, especialmente en lo que se refiere al consumo de alcohol por los menores y a las «adicciones sin sustancias», con especial atención a las nuevas tecnologías, a internet y a la denominada «realidad virtual».
Los trastornos psicopatológicos vinculados al suicidio, a la delincuencia, a la población penitenciaria y a los accidentes de tráfico son otras de las materias en las que se centrará el Observatorio, que ha comenzado desde hoy su actividad aunque estará en «pleno rendimiento» en 2009.