jueves, 5 de junio de 2008

Los varones también son empujados a la bulimia y la anorexia




La preferencia por ser delgadas para muchas adolescentes, incluso niñas, se ha convertido en una enfermedad que no ha menospreciado al sexo masculino y día a día conquista nuevos adeptos que pretenden estar a la moda y lucir esbeltos.

Los parámetros que marcan la televisión a través de sus actores, conductores, modelos y artistas de moda nos indican que quienes aspiren a ser como ellos tienen que ser delgados y bellos.

En los últimos cinco años, la anorexia y la bulimia se han fortalecido en esta frontera encontrando, principalmente, entre los adolescentes que van de los 14 a los 18 años, sus principales presas.

El titular del programa "Jóvenes Saludables" de la Secretaría de Salud, Pablo López Martínez, señaló que en la actualidad no se cuenta con un número exacto del porcentaje de jóvenes, principalmente, que hace de todo con tal de lucir delgados.

Destacó que la adolescencia es la etapa en donde se detectan algunos trastornos en la conducta alimenticia, debido principalmente a la negativa a alimentarse, ya que es la etapa en que se incrementa el miedo a aumentar de peso y convertirse en la burla de sus compañeros o quedar fuera del icono de belleza que ha marcado la sociedad.

"Principalmente en la adolescencia se incrementan los temores acerca de la comida, las calorías, el cuerpo y todo lo que tenga relación con esto, ya que aumentar de peso significa muchas cosas para los jóvenes y es ahí donde inicia el proceso de padecimientos como la anorexia y bulimia", dijo

El galeno exhortó a los padres de familias a estar al pendiente del peso corporal de sus hijos, pues agregó que es importante que vaya de acuerdo a su edad y talla.


CARACTERÍSTICAS DE LA ANOREXIA Y LA BULIMIA

"Los jóvenes principalmente entre los 14 y 18 años de edad son los más propensos a temer ganar peso, incluso muchos de ellos están por debajo de su peso normal y se sienten gordos", indicó López Martínez.

Manifestó que los jóvenes y personas en general que son más propensos a padecer anorexia o bulimia, son aquellos que sufren de depresión o ansiedad, que enfrentan problemas en la escuela o trabajo o aquellos que tienden al aislamiento social.

Explicó que existen dos tipos de anorexia que son el compulsivo y el restrictivo, y que ambos incluyen una serie de alteraciones que tienen como objetivo principal la reducción excesiva del peso, y en ambas esta presente el miedo a engordar.

"Cuando una persona es víctima de la anorexia tiene un miedo terrible a aumentar de peso y enfrenta una valoración negativa de su cuerpo, además de que cada vez registra una reducción mayor de ingesta de alimentos y empieza hacer ejercicio en exceso, así como la utilización de laxantes", dijo.

En tanto que la bulimia, detalló, se caracteriza porque el paciente presenta un apetito voraz que obliga a quien la padece a comer en exceso en episodios recurrentes y a la utilización de métodos compensatorios inapropiados para evitar la ganancia de peso.

El galeno dijo que la bulimia se caracteriza por la ingesta de alimentos en periodos cortos y en cantidades superiores a las que la mayoría de las personas ingieren, además de que la autoevaluación está influida por el peso y la silueta corporal.

Refirió que las personas que padecen bulimia tienen el deseo de adelgazar y se someten a dietas que no pueden cumplir y, por el contrario, tiene episodios de sobrealimentación, lo que le provoca miedo al aumento de peso y de ahí que se provoca el vomito o utilizan laxantes.

Destacó que este tipo de personas presentan ansiedad, depresión, problemas laborales o escolares y en sus relaciones públicas.

Advirtió que algunos de los signos de alerta son cuando una persona habla constantemente de dietas o de hacer ejercicios en exceso porque se siete gorda, se salta comidas y sus hábitos alimenticios van de une extremo a otro.

Subrayó que, además, otras señales son cuando la persona presenta cara y cuello hinchados, ojos llorosos y a veces con puntitos rojos, pues es reflejo de que consume laxantes en exceso, se le sorprende comiendo a escondidas o deja la mesa inmediatamente después de comer.

En tanto, la directora del Programa de Adicciones de la Cuarta Jurisdicción Sanitaria, Elisa Alba Niño, señaló que los trastornos alimenticios son padecimientos más comunes en nuestros días y se están presentando tanto en adolescentes como en personas de más corta edad, por lo que se encienden focos rojos entre los jóvenes y niños de esta frontera.

Reveló que en un alto porcentaje de los padres de jóvenes o niños que padecen trastornos alimenticios no se dan cuenta del problema real que la anorexia y bulimia representa.

CUIDADO CON LOS PATRONES CULTURALES

El título de psicóloga le ha permitido a Alba Niño darse cuenta que actualmente niños y niñas de hasta cinco años de edad empiezan a reflejar los patrones de una cultura cada vez más exigentes y a revelarse ante los alimentos que les corresponde ingerir.

"He tenido pacientes incluso de cinco años que no quieren comer porque dicen que se pondrán gordos y feos y que nadie los va a querer, otros señalan que si comen se van a poner feos y no tendrán amigos" dijo.

Comentó que en la actualidad la sociedad esta bombardeada por una serie de información que señala que para ser aceptado o querido hay que tener una determinada figura, postura y acciones.

La autoestima de una gran parte de los jóvenes está muy baja y buscan ser aceptados entre amigos y familiares por su aspecto físico más que por lo que ellos pueden valer o ser, afirmó.

Indicó que estas acciones los llevan a cuadros depresivos y ha dejar de comer, "en algunos casos no comen, sólo juegan con la comida"

Mencionó que el hecho de que los padres tengan que trabajar y les impida atender directamente la comida de sus hijos, propicia que consuman alimentos de rápida preparación o que sustituyan el platillo principal por una papitas y un refresco.

"Son muchos los factores que llevan a los jóvenes e incluso niños a dejar de comer, vivimos en una sociedad en donde se le está dando más importancia al consumismo que a los valores y la atención de los chicos", declaró.

"Se tiene que trabajar mucho con la autoestima porque están convencidos de que están gordos, se tienen que hacer un trabajo integral, en equipo con la participación de un médico, psicólogo y la familia, para poder juntos lograr sacar a la persona afectada", manifestó.

Elisa Alba comentó que una de las etapas más difícil de una persona es la adolescencia y es precisamente cuando tiende a presentar un rechazo principalmente hacia la madre y evitan parecerse a ella tanto en físico como en forma de ser.

"Si le agregamos que la mamá esta pasadita de peso, los adolescentes rechazan no sólo la autoridad, sino el parecido y tratan de romper ese esquema", expresó.

Reconoció que los problemas de anorexia y bulimia sí tienen cura, pero dijo que es un proceso que puede durar varios años, "no son cosas mágicas, todo depende de dónde esté enraizado el problema".

La psicóloga dijo que se tiene el proyecto de crear en Reynosa un centro de atención para pacientes con problemas metabólicos, diabetes, hipertensión y desordenes alimenticios, y será entonces cuando se cuente con un lugar más específico para atender a personas con anorexia y bulimia.

MITOS SOBRE LA ALIMENTACIÓN

La población piensa que estar a dieta es privarte de alimentos y que no existen opciones, pero la realidad es que puedes comer sanamente y no estar gordo, dijo por su parte, la nutrióloga Miroslava De León Balboa.

La encargada del Programa "Crece Sano", encaminado a niños de educación preescolar, primaria y secundaria, recomienda no abusar de los alimentos que el cuerpo no puede digerir.

"Muchas personas piensan que estar delgado es lo más importante, pero cuando el organismo no recibe los nutrientes necesarios, el cuerpo lo empieza a resentir a través de la resequedad y caída del cabello, uñas y huesos débiles y una serie de enfermedades", declaró.

Resaltó que los malos hábitos alimenticios desencadenan una serie de enfermedades, entre estas la diabetes, hipertensión arterial, huesos débiles y problemas cardiacos, entre las más comunes, además de bajo rendimiento escolar o laboral.

"En mi caso he atendido principalmente a varones entre los nueve y 12 años de edad que presentan trastornos alimenticios, aunque la estadística general marca que las mujeres son las mas afectadas", dijo.

Explicó que desde el punto de vista nutricional los pacientes de anorexia y bulimia presentan resistencia a los programas de alimentación, por lo que inician con la prescripción de vitaminas y minerales.

Indicó que generalmente este tipo de pacientes llevan días sin alimentarse adecuadamente, por lo que se recomienda iniciar con una dieta blanda a base de líquidos, a fin de hidratarlos, y después siguen con alimentos suaves bajos en grasa y, finalmente, una dieta balanceada basada en frutas y verduras y cereales.

"Existe el temor por parte de la población de consumir carbohidratos porque se piensa que son los responsables de los aumentos de peso, por eso los manejamos al final de la dieta", señaló.

Subrayó que existen signos físicos repetitivos en este tipo de enfermos, ya que los bulímicos tienden a crear llagas en el dedo o áreas de la boca provocados por el ácido que están regresando, además de extrema delgadez.

Advirtió que en esta frontera se esta implementando un programa denominado "Nutrición Cero", para enseñar a las madres de familia sobre el tipo de alimentos que deben proporcionarle a sus hijos, "un platillo sano"

Lo que se pretende con este programa nutricional es evitar que la población en general, pero principalmente niños y adolescentes, consuman comida chatarra y, en cambio, ingieran suficiente agua, hagan ejercicio y consuman frutas y verduras.

Usted puede realizarnos cualquier consulta. pero recuerde que la mejor ayuda, va ha obtenerla visitando su medico en la localidad donde reside, para lograr un seguimiento correcto en su problema de salud. Atte. Abel